CRÍTICA DE CINE
'Gente en sitios' (Juan Cavestany. España, 2013. 83 minutos)
Juan Cavestany frena en seco la evolución mostrada con ‘Dispongo de barcos’ y ‘El señor’. Aquellas películas significaron un soplo de aire fresco para una industria que se desmorona a tanta velocidad como ese tráfico de influencias que la están condenando al lugar que viene ocupando si lo comparamos con el resto del cine europeo.
Aparentemente, ‘Gente en sitios’ sigue la norma del ‘hecho a mano’ iniciada por Cavestany, pero en este caso se decanta por una serie de situaciones –la mayoría sin gracia- que no tienen ningún hilo en común y ofrecen muy poco de ese imaginario tan rico que en no pocas ocasiones muestra el director. Como punto de partida, el jugar con piezas breves en el campo cinematográfico es algo muy interesante. Lo han realizado muchos a lo largo de la historia y casi siempre ha funcionado –basta con examinar la filmografía de Woody Allen o Bergman- pero en la película de Cavestany no hay más que una sucesión de irregularidades. Evidentemente tener un elenco tan notorio de rostros conocidos consigue que la película pueda estrenarse en salas comerciales, no por nada más.
El director parece haberse resguardado de sus referencias al absurdo –aquí florecen algunas, como las del atraco o el señor de la inmobiliaria- para quedarse en detalles que no consiguen encajar en lo que se podría considerar como una apuesta arriesgada. Resulta agradable ver que otro cine es posible, pero este último producto de Cavestany no es ni mucho menos el camino a seguir.
Quizá ha sido un traspiés, posiblemente Cavestany tenga en la recámara algo más de ese talento expuesto hasta la fecha. Hay que esperar que retome el camino de sus historias y que aunque recurra a rostros tremendamente conocidos lo haga para grabar situaciones con la pericia mostrada en sus dos anteriores películas o piezas teatrales y no en este amasijo de confusas intenciones.
IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ










