'LOS NIÑOS SALVAJES'. Huida hacia el cliché


CRÍTICA DE CINE

'Los niños salvajes' (Patricia Ferreira. España, 2012)

'Los niños salvajes' es cine social y juvenil que narra la historia de tres chicos catalanes de instituto. Aún así, no guarda tanta relación con películas como 'Barrio', de León de Aranoa, sino que está más próxima al nuevo cine catalán de marcado carácter social, como 'Tres días con la familia', de Mar Coll.

La película de Patricia Ferreira nos mete de pleno en el mundo de los personajes llegándolos a conocer plenamente. Esto se convierte en la mejor virtud del filme. Muestra los problemas de cada uno, el mundo en el que viven y las cosas que tienen que soportar día a día. La historia comienza presentando a los personajes uno por uno, lo que bien podrían ser tres cortos de unos siete minutos cada uno. Una buena manera de comenzar la película al ofrecer una descripción precisa de cada protagonista en poco tiempo que enlazará perfectamente con su trama secundaria y aquellas dificultades  a las que ha de enfrentarse cada uno. No deja de ser una historia de huida hacia algún lugar en el que dejen de lado esas preocupaciones, de ahí que toda la primera parte sea tan necesaria para el avance de la trama.

La película peca muchas veces de clichés. Son todo estereotipos de la sociedad y se echa de menos que algunos de estos personajes nos ofrezca algo distinto que no sea 'el profesor cabrón'  o 'el padre mandón'.

Su ritmo es lento, abusa de  planos fijos que lo que consiguen es que la fotografía –al igual que las interpretaciones- se convierta en lo más destacable de la película al saber captar ese mundo triste plagado de soledad. Estos elementos pueden ser correctos, pero el guión responde a las lecciones de aquel profesor de guión que decía “tocas y suena hueco”. Todo queda esbozado, juega a contar varias cosas y acaba por no abarcar ninguna. El buen comienzo se va deshinchando como un globo para llegar a un final que impacta, pero que no por ello es lo más conveniente para la trama.

Últimamente parece que todas las películas tienen  que mostrar que alguien se vuelve loco en esta sociedad decadente, pero sobre todo, en esta película, el clímax final no esta justificado con el resto de la trama. Conviene insistir: no por mostrar un final impactante la película va a mejorar, y más, si ese final no se justifica con el resto de la trama.

JORGE LACASTA ZAPATERO

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'ARLERÍ'. Edmond Baudoin




CRÍTICA LITERARIA

'Arlerí'
Autor: Edmond Baudoin
Editorial: Astiberri
Páginas: 102



A TRAVÉS DE CONTORNOS Y VIDA

Baudoin es un artista peculiar. Si ya con 'El viaje' (2005) inició una andadura propia y repleta de matices, con 'Arlerí' consigue dar una lección de ese tiempo que condena sin tregua a las personas. Lo hace a lo largo de 102 páginas en las que desarrolla un complejo y realista diálogo envuelto en forma de viaje vital entre un anciano pintor y su 'musa'. Se desgrana así la vida sentimental del artista y sus andaduras  por todo un trayecto en el que busca encontrarse sin que la temática resulte lacerante ni previsible. Todas las reflexiones del pintor –quién sabe si pertenecen al propio Baudoin- están perfectamente insertadas a modo de flashbacks que en ningún momento despistan al lector de la línea temporal y argumental que ha de seguir.

La mentira es algo que reina en cada viñeta. Es posible que sea una intentona del autor por jugar al despiste y no dejar claro si ocurrió o no, pero consigue que el despiste se transforme en un elemento que dota al resultado de un componente –uno más- mucho más atractivo. Los trazos de Baudoin poseen la fuerza de cierto hipnotismo que conjuga con la utilización de fotografías sobre las que pinta, eso puede ser un indicativo de que quizá todo sea o haya sido real. Son pistas que no resuelve, son enigmas que cautivan.
El pintor da lecciones sobre las relaciones y la aparente psicosis que existe con respecto a la fidelidad, al amor, a la entrega, al encontrarse… es un viaje que no tiene destino, tan sólo acompañantes que ayudan a que la llegada no sea un camino pedregoso.

Cada personaje tiene entidad suficiente. No recarga la historia demasiado, sus pinceladas son las precisas para comprender la radiografía de un hombre que se enfrenta a lo que un día fue, a lo que hoy es. No recurre a lo efectista, busca honestidad y lo consigue. 'Arlerí' podría tener 2.000 páginas y no resultar cansino: trata de la vida y no lo complica, cada uno asume sus búsquedas y reconocen lo que no han sido. Ninguno engaña - por muchas infidelidades que existan- , ninguno representa un papel que no le pertenece. Baudoin da una lección de lo que es una vida entregada a la pintura y la clase le sale casi redonda.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'COMEDIA SENTIMENTAL PORNOGRÁFICA'. Jimmy Beaulieu




CRÍTICA LITERARIA

'Comedia sentimental pornográfica'
Autor: Jimmy Beaulieu
Editorial: SinSentido. 2012
Páginas: 288



EL ARTISTEO

Bajo un título tremendamente sugerente, se encuentra una historia que, aunque no deje de tener momentos interesantes, queda muy por debajo de lo que supuestamente evoca. No hay que leer muchas páginas para saber que trata del término artista en todas sus acepciones y de cómo estos engañan sin pudor alguno con sus productos para conseguir dinero y comprarse hoteles –algo muy común-. Todos –incluido Beaulieu- juegan a crear historias “tan originales” que reflejan el juego amoroso del te amo pero tú amas a una mujer que a su vez ama mis libros y tú a mí me ignoras -¿nos recuerda a algo?-.

Las historias están divididas en capítulos y en años, pero claro, estos funcionan en ocasiones a su antojo. Beaulieu 'organiza' la estructura de un modo un tanto caótico e intenta esbozar radiografías de lo que han sido o son algunos de sus personajes, pero esta intención queda poco convincente a lo largo de los capítulos.

El sexo enunciado en el título en ocasiones funciona como un pretexto que desarrolla en contados momentos y tal y como son los personajes no cuadra que se olvide de él, y más, si son personas que se unen en buscan de contacto. Enuncia lo prohibido, pero no lo trabaja porque no hay nada que lo sea ni nadie que  se salte ninguna barrera del deseo. Hay sentimientos, pero da la sensación de que están supeditados a las posesiones del artista, y claro, eso no es tan raro, pero en su desarrollo parece que el autor nos quiere hablar de un tipo de relación que realmente no se concreta.

Es muy vistoso el manejo que hace de los colores y como imprime a cada capítulo una especie de luz creada para esos recuerdos o esas vivencias concretas por medio de diferentes técnicas pictóricas. Ese es el principal motivo de elogio para un autor tremendamente dotado para el empleo de la maquinaria de la creación, pero en ocasiones no todo es la destreza en el trazo y el manejo de sus herramientas –esto pretendía ser una historia y no una exposición-… Las páginas con furtivos encuentros o lamentaciones por  amor encajan muy bien pero todo queda en ninguna parte.

Hay que acercarse a 'Comedia sentimental pornográfica' y disfrutar con las cosas que ofrece para dejar que la imaginación deambule con lo que pudo haber sido si no hubiese tanto pudor envuelto en socarronería.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'RED STATE'. Tiroteos de manipulación

CRÍTICA DE CINE

'Red State' (Kevin Smith. Estados Unidos, 2012)

La saturación temática que venía ofreciendo Kevin Smith en sus últimas películas –como en casi toda su filmografía- estaba llegando a un punto de no retorno que empezaba a resultar preocupante para el propio director, que veía como su última película -'Vaya par de polis'- ni siquiera se estrenaba. Con 'Red State' procura dar un salto –no del todo temático- pero se enfrenta a una historia en la que la homofobia, la homosexualidad y el fanatismo campean a sus anchas. Es una extraña curiosidad que siempre que se muestran sociedades asfixiantes se recurra a esos lugares de la América profunda, cuando esa realidad se podría mostrar en otras ciudades menos perdidas. Smith se centra en plasmar ese radicalismo extremo envuelto en una secta de descerebrados que tienen al chantaje como base de esa desectructuralización del ser humano.

El uso de la cámara es sugestivo a lo largo de gran parte del film. Es capaz de expresar diversos sentimientos de angustia pero comete el error de reiterar ciertos movimientos que enuncian que algo grave va ocurrir y terminan perdiendo su efecto. Cada acción está rodada con violencia y lo que parecía un curioso viaje de despertar sexual de tres adolescentes, termina convirtiéndose en una guerra sin piedad. Nadie sale bien parado y los giros que produce el guión son desiguales –intenta enfrentar tópicos- pero efectivos. Smith va depositando las migas de pan para que el espectador no se extravíe del sendero que marca.

La manipulación es el arma arrojadiza que más daño hace y que más cala en la mirada de unos niños que contemplan como ese mundo estricto no es infalible y se desploma del modo más cruento. John Goodman es un actor impecable que consigue que su papel sea lo más acertado de la película. Ninguno de sus gestos es gratuito, todo tiene un sentido.

El final que propone Smith es demasiado exagerado, transformando a los sectarios en auténticos francotiradores. El fracaso está instalado en la sociedad, unos se vuelven devotos de las escrituras y otros devotos del presunto orden social, no importa el daño que puedan causar mientras salgan airosos.

Se agradece el cambio en el cine de Kevin Smith –hubo cierto terror por si estrenaba 'Clerks 3'- aunque 'Red State' no es una película que sea notable y relata una historia un tanto manida. Su director nos recuerda que algunas de las cualidades que mostró años atrás siguen muy presentes y el guiño final con referencia a la lucha de los sectarios es brillante –o casi, con trompetas incluidas- y eso ya es mucho más que lo que nos había ofrecido en un pasado cercano: pues que siga.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'NEMESIS'. (VV.AA.)





CRÍTICA LITERARIA

'Nemesis'
Autores: Mark Millar y Steve McNiven
Editorial: Panini Comics



PARALELISMO TINTADO DE BLANCO

Los propios autores no disimulan al admitir que Nemesis tiene su origen en Batman, concretamente en imaginar si el Joker tuviese el poder adquisitivo de Bruce Wayne. Todo ello sirve como premisa para dar forma a una especie de antihéroe muy preparado que consigue lo que quiere sin tener piedad alguna. La historia tiene varios vaivenes y vueltas de tuerca que alimentan la incógnita hasta un final que no tiene por qué ser tal. Es posible que todo funcione como un perfecto' storyboard' que pueda ayudar a conformar la película que ya se va a hacer sobre 'Nemesis'; conviene señalar que todo lo que crea Millar se convierte en oro –'Kick Ass'-.

¿Hay buenos y malos? Nadie es perfecto, nadie está libre de culpas y más si es un alto cargo de policía con una aparente vida modélica. La historia no trata de corruptos, sino de modos de luchar contra el aburrimiento, no importa que se sea un católico practicante o un millonario amoral, las normas no rigen, sólo el dinero es el que marca el compás de cada acción. La indumentaria de Nemesis –aunque blanca- también recuerda a la del hombre murciélago. También sus 'juguetitos' son parecidos, pero es la antítesis de lo que el justiciero de Gotham plantea.

La historia es precisa y no deja cabos sueltos, los autores son conscientes de que manejan un buen material y lo miman con delicadeza: cada frase tiene un lugar y las transiciones entre viñetas son potentes. ¿Qué mueve todo?  El porque sí. El juego continuo al despiste y el enmascarado que se encuentra tras lo que acontece, una incógnita que gana enteros conociendo el final. Es entonces cuando habrá que retroceder y analizar ciertas frases y momentos para comprobar que todo estaba muy bien atado. Se agradece que en el final se haya introducido una especie de 'making of' gráfico con partes del guión original y el resultado definitivo, da la sensación de que se humaniza ese proceso creativo.

Evidentemente es ficción –aunque por momentos quiere jugar a aparentar no serlo- y ciertas elecciones, fundamentalmente en las motivaciones, quedan un tanto cojas, pero si el lector las acepta, perfectamente puede pasar un rato agradable con una novela gráfica que en breve formará parte del amplio universo de los 35 milímetros.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'COROLIANO'. Fragmentos interruptus




CRÍTICA DE TEATRO

'Coriolano'
Autor: William Shakespeare
Versión y dirección: Álex Rigola
Escenario: Teatro Salón Cervantes (Alcalá de Henares). 16 de julio de 2012




Rigola ha adaptado con éxito varios títulos de Shakespeare –'Tito Andrónico', 'Julio Cesar', 'Ricardo III'- sabiendo introducir su mundo en el conglomerado del inglés, suprimiendo ciertas partes del original sin que éste se viese perjudicado o añadiendo otras que nunca estaban fuera de lugar. En el caso de 'Coriolano –hacen muy bien en señalar que es una adaptación libre, con eso ya parece que se salvan de la quema- todo se transforma en pequeñas escenas desunidas que llevan a equívoco al espectador que pueda pensar que lo que está viendo se parece al texto original. La poda que ha hecho Rigola es excesiva y no tiene por dónde agarrarse porque todo se vuelve frágil y las motivaciones de los personajes brillan por su ausencia.

Con su montaje de 'Julio Cesar' de fondo, el 'neón' en vez de poner Roma pone Democracy –  no tiene mucho sentido por el resto de la escenografía que el cartel parezca una atracción de feria, quizá sea para justificar gastos de escenografía- y los actores uniformados con trajes –unos con corbata, otros no-  y sentados sobre ocho sillas que mueven según sea la necesidad del momento, ofrecen muy poco de la problemática real que plantea el texto. Muy influenciado por Brecht, Rigola sitúa al espectador como si fuese el propio pueblo de Roma, pero éste se encuentra tan perdido que no sabe dónde situarse porque le falta demasiada información.

La interpretación de Joan Carreras –Coriolano- es buena, pero el arco del personaje no varía, por lo que en el aspecto emocional no hay ningún doble posicionamiento ante su figura; han buscado que se sienta siempre afecto por sus actos, grave error de concepción. No ayuda tampoco nada que Volumnia aparezca en el espectáculo como una mera acompañante y no como esa madre capaz de llevar al poderoso Cayo Marcio –Coriolano-  a dónde ella desea mediante sus chantajes emocionales –en esta obra algo crucial en casi todos los personajes-; y más con una actriz con tanto talento  como Mercé Aránega.  Del mismo modo, no existe la figura de su enemigo Tulo Aufidio –por mucho que lo ponga en el programa de mano- y claro, eso es otra deficiencia porque no hay una solución con peso para resolver el problema -¿cómo son ellos dos, se odian, se respetan?-.

Hay muy poca exaltación en cada acto. Es demasiado reflexivo y no se entiende por todas las cuestiones que se ponen en un tapete cada vez más confuso. El hecho de utilizar unos llamativos guantes rojos o katanas no consigue que se dinamice nada ni que aporten las coreografías o la canción que cantan juntos.

Es posible que Rigola conozca muy bien el texto pero ha dado tantas cosas por sabidas que su adaptación naufraga a la deriva sin posibilidad de llegar a buen puerto. La idea del escenario desnudo era un buen propósito, pero también queda desdibujado. El trabajo de los actores es bueno –alegría inmensa de volver a ver sobre las tablas a una reflexiva Alicia Pérez- pero pelean en un marco donde no hay mucho que sacar y no por su estatismo –que no es mala idea- sino por el bosquejo de palabras en el que han tenido que moverse.

Le falta mucho a este 'Coriolano' para ser recordado, por momentos parece el resultado de un encargo que tenía que estrenarse y  durar poco más de una hora para así ser vendido a festivales… y eso es muy injusto para todos.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'EN FUERA DE JUEGO'. ¿Y el fútbol?


CRÍTICA DE CINE

'En fuera de juego' (David Marqués. España, 2012)

¿Y EL FÚTBOL?

¿Por qué el cine de habla hispana no ha sido capaz nunca de realizar una película buena sobre el fútbol? Es posible que hasta la fecha las dos más sobresalientes –sin ser imprescindibles- sean 'El fenómeno' (1956) y 'Fuera de juego' (1991), ambas con Fernando Fernán–Gómez, hecho que no deja de ser curioso, dado que no era ningún entusiasta de este deporte.  Esta cuestión resulta incomprensible y más si se tiene en cuenta la pulsión que se profesa por el considerado rey de los deportes, en donde cada partido se siente con una intensidad abrasadora. Capaz de sacar a la calle a ciudades enteras para protestar por la sanción de  varios partidos a un jugador que había lesionado a otro rompiéndole el peroné –caso de Michel Salgado a Juninho-; uno de los pocos  acontecimientos que se pueden considerar como victoria por presión social: el jugador no cumplió ni un partido de sanción. Nada como el fútbol  para conseguir cualquier cosa y entender la sociedad. El cine podría adentrarse por los recovecos de un deporte que sólo tiene buenas aproximaciones a la pantalla  en el cine británico, como la inigualable 'The Damned United'. En España parece que hay que conformarse con un mero anecdotario envuelto en sucesivos gags sin gracia como 'El penalti más largo del mundo' o 'Días de Fútbol'.

'En fuera de juego' refleja algo que es real: representantes en busca de ese chaval con talento  sobre el que ponga su interés algún club grande y con eso sus arcas se  llenen por ser quienes descubrieron a la estrella. Hasta ahí, correcto, pero la decisión de incluir unos espacios reales y figuras ligadas al deporte o a los medios de comunicación –salen De la Morena, Manolete, Casillas o el presidente del Valencia- es reprochable: no dejan de ser unos ridículos cameos que consiguen que la película nunca pueda tomarse en serio, porque bajo ningún concepto esta apariciones tienen el menor atisbo de ayudar a que la acción prospere.

Lo que podría haberse convertido en una historia curiosa –aunque manida- llega a la nada con los tópicos envueltos  en la figura femenina que seduce a la futura promesa -que va a fichar por el Madrid- mediante trucos amatorios. O la guerra de representantes, con el galán “más profesional” –Hugo Silva- frente a los que llevan a la promesa –estupendamente resolutivos Fernando  Tejero y  Diego Peretti- con su despacho en un barrio madrileño repleto de contratos a esas futuras estrellas y de decepciones continuas. Sí, como historia se queda en nada, pero las interpretaciones de los ya mencionados Tejero y Perotti a los que han de unirse Laura Pamplona y Carolina Peleritti consiguen dotar a cada personaje de firmeza; de eso se beneficia  una trama insustancial. Tejero va consiguiendo apartarse de su rol de “portero” y se constata  -como ya ocurrió en 'Cinco metros cuadrados'-  que es un actor que, aunque posee ciertos tics del pasado, es muy resolutivo y capaz de poder enfrentarse a empresas mayores. Perottti es imprescindible en el cine de hoy.

La fotografía es insulsa y el sonido es flojísimo, no son pocos los tramos en los que cuesta entender a los protagonistas  y en un cine que pretende que la palabra sea la que guíe, condena el resultado.  Así, 'En fuera de juego' se queda muy lejos del objetivo.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'BATMAN: EL CABALLERO DE LA VENGANZA' (VV.AA)




CRÍTICA LITERARIA

'Batman: El caballero de la venganza'
Autores: Brian Azzarello y Eduardo Risso
Editorial: DC
Año: 2012



ORIGINAL, BUENO... Y BREVE

Las deformaciones en el mundo del comic suelen ser una constante cuando se quiere reinventar a los superhéroes. En el caso concreto de Batman este acontecimiento suele ser algo de lo más común, por eso nunca puede resultar extraño verle transformado en un vampiro o  situándole en la época Victoriana, como en la espléndida 'Gotham, Luz de Gas' -Brian Augustyn y Mike Mignola- , o la excelente 'Batman: el regreso del señor de la noche' -Frank Miller-, en la que fantasea con  Batman siendo ya alguien mayor para las actividades del justiciero nocturno –proyecto que acarició Clint Eastwood durante tiempo- , siendo los resultados altamente satisfactorios –'Batman contra Drácula' no tanto-. 

Que dos artistas como Azzarelo y Risso  -fundamental  '100 bala's-  se aproximen a la familia Wayne –y a los Flashpoint- ya ofrece garantías por el arrojo de dar un ligero giro a las motivaciones del murciélago. La premisa de que sea el propio Bruce Wayne el asesinado y no sus padres –por lo que el reputado doctor Wayne es Batman- ya engancha. Gotham sigue siendo ese foco de criminalidad contaminada, pero todo está bajo el control del casino dirigido por Thomas Wayne / Batman. La violencia descarnada se hace presente en cada viñeta, no faltan personajes que acompañan a ese hombre que no puede luchar contra ese pasado que revienta  en cada una de las acciones. Hay que mencionar de nuevo a Miller y a su regreso del señor de la noche, porque este comic –o si se prefiere novela gráfica- le debe mucho y sus autores lo “homenajean” con ciertos dibujos que son similares, incluyendo que el padre no es ningún jovenzuelo y que su afán justiciero no calma su sed.  No se echa de menos al Joker y sobresale ese giro tan interesante que plantean, todo es posible, el pacto de ficción se ha aceptado y nada puede ponerle trabas. La verdadera lástima  es que la historia se resuelva demasiado rápido y no dejan que el lector disfrute de ese mundo cargado de nada y repleto de odio. El cine debería fijarse en estas reinvenciones para no regresar una y otra vez a lo que fue el origen; pero no hay duda, con historias así, el murciélago cabalga de nuevo… y el Joker…

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ 

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'1599. UN AÑO EN LA VIDA DE WILLIAM SHAKESPEARE'. James Shapiro




CRÍTICA LITERARIA

'1599. Un año en la vida de William Shakespeare'
Autor: James Shapiro
Editorial: Siruela
Páginas: 458



El libro que ha escrito Shapiro ha de ser un referente sin lugar a dudas en cualquier acercamiento a la obra de Shakespeare. El autor, al igual que Bryson, emplea un lenguaje llano que hace asequible su lectura. Sus razonamientos son claros y no llevan a equívoco alguno. Su precisión tampoco juega a especular, conoce lo que desea narrar y lo pone en manos del lector con destreza. No busca una aparente notoriedad, tampoco juega a ser un gran descubridor –como podemos apreciar en otras biografías sobre el autor-, sino que se centra en un trabajo minucioso y muy ordenado.

El prólogo es ya una carta de intenciones muy eficaz, conoce los aspectos en los que el libro puede resultar más árido y da las claves para no caer en el desánimo. Se aprecia que la docencia es uno de los puntos fuertes del escritor, todo está expuesto con claridad, sabe ir a aquello que interesa sin utilizar la palabrería que únicamente busca rellenar espacios. La idea de centrarse en un año concreto resulta muy original, y más, si atendemos al hecho de la productividad de ese año - pese a que a Shakespeare se le ha considerado como un escritor poco prolífico-.  

Shapiro va a lo concreto, pero a su vez, todo lo que relata tiene unas dimensiones gigantescas. El abarcar un año en la vida de una persona puede llevar un número indeterminado de páginas, no olvidemos el 'Ulises' de Joyce para describir un solo día. En el caso de Shakespeare, 1599, resultó ser un año muy fructífero en el que escribió 'Enrique V', 'Como gustéis', 'Julio César' y 'Hamlet'. Una de los hechos más destacables que tiene el libro es el saber reflejar el proceso de creación conjuntamente a las revueltas sociales, culturales, políticas y religiosas que se dieron. Es éste el marco cultural en el que Shapiro desarrolla su hipótesis sobre el proceso de creación, a su vez admite que pueden existir ciertas conjeturas. Esto también conecta con el libro de Bryson, por los pocos datos que realmente se conocen de su vida, no obstante lo que se propone resulta del todo innovador: aclara lo que supone ese Londres de final del S XVI, todo despliega un aroma al fin del reinado de Isabel I.

Toda la primera parte –fundamentalmente los dos primeros capítulos- del libro puede resultar algo más árida debido a su necesaria introducción histórica. El hecho de comenzar así tiene una clara explicación que no es otra que el situar la época de Shakespeare y que se esclarezcan muchos de los puntos que han influido en la elaboración de sus obras.
La primera obra que trata es 'Enrique V': todo avanza con un ritmo vertiginoso debido a las aclaraciones que se han llevado a cabo en los primeros capítulos. Desde el propio prólogo de la obra, Shakespeare ya está realizando una teoría sobre el teatro cuando pide al público a través del coro, un esfuerzo “… cuando hablamos de caballos, imaginad que los veis”. El drama fracasará sin ese esfuerzo imaginativo “ved un ejército con los ojos de la imaginación”. Esto, propiamente dicho, puede haber servido para ser una base más que efectiva en la figura de Peter Brook o Grotowski.

Shapiro da la clave para comprender la obra que no es otra que entender que la base de la misma reside en el hablar de la guerra en su totalidad, al contrario que se hacían en otros libros sobre Enrique V en el que todo consistía en retratar las victorias –sin perdidas- del rey. Shapiro insiste en ese carácter real que refleja Shakespeare. No hay duda de que esta obra es también parte del reflejo de las grandes lecturas que Shakespeare había hecho de Plutarco en sus relatos sobre grandes hombres griegos y romanos. A lo largo de todo su discurso, Shapiro no duda en ofrecer todo tipo de detalles que suceden en paralelo entre la obra y la vida social del momento, sirva como ejemplo la famosa arenga del día de San Crispín y su relación directa con el discurso que realizó Andrews.
 
La segunda pieza es 'Julio César': en ella el lector es consciente de que ninguna obra de Shakespeare explora la censura y el silenciamiento de manera tan profunda. Se demuestra el interés de Shakespeare por la situación política del momento. No hay que olvidar que durante la redacción de la obra hubo un número bastante elevado de atentados contra la vida de la reina. Shakespeare, a la vez que ofrece persuasivos argumentos a favor del tiranicidio en los primeros actos de la obra, muestra en los últimos el derramamiento salvaje de sangre y la crisis política que, podía servir como ejemplo de la historia inglesa. Todas estas disertaciones las relaciona con el pasado del propio Shakespeare; esto no lleva a ningún error, Shapiro es muy ordenado en su exposición y en ningún caso lleva a la confusión. Su tesis radica continuamente en demostrar la influencia de la sociedad y sus avatares en la obra del escritor.

La siguiente obra que analiza es 'As you like it': obra que se sitúa en un lugar bastante destacado por todo aquello que aportaba como elementos nuevos y destacados. Los análisis de Shapiro a la vez que son concienzudos resultan sencillos en su comprensión, nunca pretende estar por encima de lo que analiza y sus aseveraciones están perfectamente contrastadas con los datos que prueba continuamente. Demuestra que Shakespeare consigue crear una relación tan compleja emocionalmente que el amor parece auténtico, aun cuando, paradójicamente, lo hace levantando y derribando convenciones literarias. Se basa en el contrario que 'Romeo y Julieta', en 'As you like it' la intensidad es un obstáculo. Ofrece un continuo choque de realismo. La obra no gozó de buena suerte. Es probable –como sostiene Shapiro- que esto se debiese a aquellas demandas tan novedosas que incluía la obra y que el público posiblemente no estuviese preparado para asimilar. Por eso se la considera como una obra que se adelanta a su tiempo.

Indudablemente, Shapiro hace una valoración de las fuentes que utilizó Shakespeare y cómo le sirven para “adaptarla” –no sin suprimir esa nostalgia que siempre ejerce fascinación en el autor- a esa situación en la que convive y que a su vez podía resultar tan palpable para el público. Sigue un orden común en cada obra, pero a su vez no resulta reiterativo, sino más bien aclaratorio y sencillo a la hora de comprender el método de una época.

Hay pequeñas referencias a las preferencias sobre a quién debió dar el papel de Rosalinda. Se da importancia al hecho, dado que el papel tenía más texto que el de Cleopatra. Aunque no se dice nada al respecto  si se deja entrever algunas de las preferencias sexuales que podía tener Shakespeare, pero eso es algo que no resulta tan relevante, aunque si curioso en la apuesta del autor inglés dependiendo de a quién estuviese destinado el protagonismo de una obra.

En la obra también -insiste Shapiro- se puede ver paralelismo entre el argumento y la vida del propio Shakespeare, al jugar continuamente con la tensión entre lo real y lo romántico. Llama la atención que un autor como Shakespeare viviese con contradicciones semejantes, un escritor que era capaz de adornar los relatos históricos de un modo tan brillante, al tratar su pasado no había vez que no se lo inventase sobre la marcha –salvo en contadas ocasiones, supuestamente, claro está-.

A Shakespeare le costó asimilar lo que estaba sucediendo y transformarlo en arte. Posiblemente esta fue la idea que tuvo para situar a dos soldados en donde uno de ellos ni siquiera sabe por qué se monta guardia y se pregunta si alguien podrá explicarle los preparativos militares que tienen lugar a su alrededor: sin ir más lejos, éste no es otro que el principio de 'Hamlet'. Los tiempos se pueden considerar que estaban fuera de sí, existen muchas amenazas y a su vez resultan inciertas. Con esas primeras líneas es fácil que consiguiese estremecer al espectador por verse tan cercano a todas aquellas dudas. 

Al adentrarse en Shakespeare deja muy claro los orígenes de la obra, ofrece unas similitudes con sus fuentes que en absoluto desmerecen su labor creativa. Se aprecia la evolución del propio autor como creador, se insiste en la habilidad que tiene para crear monólogos interiores muy conmovedores, mientras que pocos meses atrás, como en 'Julio César', no resultaban igual de efectivos-. Es el creador de la introspección a través del monólogo interior, que a su vez, le ayudará y dará forma en obras posteriores como 'Medida por medida' y 'A buen fin no hay mal principio'.

Diferenciando 'Hamlet' de las anteriores obras, se detiene en lo que supone su redacción, su extensión y las versiones que realizó de la obra, eso sí, de nuevo no sentencia nada, sino que da su opinión sobre lo que debió suceder con los cambios de una versión a otra y a partir de ahí desmenuza las circunstancias, los paralelismos, las incertidumbres y la recepción.

James Shapiro logra un resultado absolutamente satisfactorio e innovador en todo el ámbito shakesperiano. Podríamos decir que da un capón a Auden u Harold Bloom en todo ese rigor que someten a su antojo. El libro de Shapiro tiene validez tanto en el campo académico como en el del “espectador” que busca encontrar a Shakespeare sin sentirse aturdido por mentes supuestamente lúcidas.
 
IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

PHILIP ROTH Y YO


 
ARTÍCULO DE OPINIÓN (Philip Roth gana el Premio Príncipe Asturias de Literatura)

Hay premios que te dan una alegría especial; no tiene que existir una razón trascendente ni mucho menos. Tampoco tienes por qué conocer al premiado, aunque uno puede sentirlo muy de cerca, pero el hecho de saber que Philip Roth ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias me ha hecho feliz, y eso es ya todo un acontecimiento dentro de esta curiosa decepción continua.  Llegué a Philip Roth por mi amiga E, que mientras leía 'El animal moribundo', me confirió que le resultaba alarmante el parecido tan grande que tenía con diversos actos que protagonizaba el profesor Kepesh. Inmediatamente acudí al libro y claro, quedé fascinado, aunque probablemente no sea un elogio lo que me comentó mi amiga, era una realidad tan palpable que daba miedo. Este fenómeno sólo me ha ocurrido con ciertos personajes de Ingmar Bergman y con algunos de Roth, ninguno de ellos es ningún santo, pero la verdad, aunque en ocasiones es amarga, hay que reconocerla.
 
Una de las razones por la que Roth me tiene completamente hechizado es por su capacidad para reflejar una realidad reconocible y asumible, su estilo te caza en ese día a día palpable repleto de pulsiones, desilusiones, desesperanzas, desengaños, pasiones, literatura… Con la lectura de 'Engaño' empecé a preocuparme, incluso ya desconocía si eran las acciones de sus personajes las que se parecían a mi vida o eran esas acciones las que yo imitaba en mi vida ¿se estaba produciendo un fenómeno de quijotización en mí? Seguí sin cautela devorando cualquier libro de Roth hasta que llegué al excelentísimo 'Elegía' –por favor no confundir con la lamentable película de Coixet- aquella lectura me conmocionó ¿cómo se podía escribir de un modo tan intenso sin resultar reiterativo? Roth asume quién es y su modo de enfrentarse al paso condenatorio de ese tiempo que jamás regresa es algo que plantea sin engaños, sin trucos literarios, sólo con algo tan complicado como es la honestidad, y más consigo mismo. 'Sale el espectro' es otra buena muestra, y qué decir de 'La humillación', con esa novela ya mi razón perdió la poca cordura que le quedaba, en ella se unía aquella temática bergmaniana reflejada en 'Persona' y la soltura de Roth para continuar describiendo la desesperanza en la que vive sumido el ser humano. Fue tanta la pulsión que sentí que adapté el texto a guión de cine; el trabajo lo realicé con la motivación de que fuese un regalo de cumpleaños para M, es más, con el resultado me ilusioné y más cuando las críticas de la novela no eran entusiastas. Realmente pensé que sería mi primera película, pero poco tiempo después Al Pacino también se empecinó en ser su protagonista y los derechos volaron, nueva desilusión, aunque esa fue previsible.
 
Mi amiga W, considera a Roth un escritor eminentemente masculino. No creo que sea así, pero puedo llegar a entender su afirmación. A la hora de leerlo sólo me pongo una regla: no leer más de quince páginas diarias. Si mi estado de ánimo es demasiado deplorable, me tolero hasta veinticinco, pero procuro no saltarme las reglas de las quince páginas, aunque en ocasiones es imposible y he de recurrir al autoengaño para lograrlo. Es posible que ahora tarde más tiempo en publicar su nueva novela –según comentarios-, pero estos últimos años ha sido una gozada el recibir un tributo de Roth al año, de hecho, aún guardo esa sensación de dolor y gratitud que me produjo 'Némesis'.
 
En octubre estará en Oviedo, ahora me ha dado por fantasear que me encontraré con él allí y departiremos sobre cuánto de él hay en todo o cuanto de mí hay en él… ¿por qué me autoengaño? No iré, pero si disfrutaré de sus discursos y de sus relecturas, porque sin duda alguna: es mi escritor.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

'LOS LIBROS ESENCIALES DE LA LITERATURA EN ESPAÑOL'. Ignacio Echevarría


CRÍTICA LITERARIA

'Los libros esenciales de la literatura en español'
Autor: Ignacio Echevarría
Editorial: Lunwerg
Año: 2011
Páginas: 144



El hecho de titular cualquier manuscrito con 'esencial' produce cierto vértigo y más cuando es un único autor el que realiza esa lista. Tras un breve texto introductorio en el que va revelando una breve historia de ciertos aspectos de la narrativa en español desde el año 50 hasta nuestros días Echevarría explica brevemente lo que han sido sus motivaciones a la hora de elegir los libros que coloca en la lista. Bueno, la explicación es somera y es posible que no hubiese hecho falta porque la editorial se lo ha encargado a él, si no lo habría realizado un elenco de especialistas. Estos libros 'esenciales' no dejan de llamar la atención dado que nos encontramos con 'Zama' de Di Benedetto o  'El apando' de Revueltas, con otras que 'han de estar' como 'Mazurca para dos muertos' de Cela. Esto sirve para agradecer a Echevarría que haya dejado su sello con recomendaciones que serían casi imposibles de encontrar en manuales al uso de literatura o en otras recopilaciones más canónicas. Evidentemente, también ha recurrido a sus amigos escritores que han de estar y a esos libros más comunes que estarán en todas las bibliotecas y currículos escolares. Los comentarios que acompañan a cada libro no son una vulgar sinopsis 'solapada' sino que va un paso más adelante e intenta explicar muy brevemente  todo lo que él considera fundamental para que ese libro ocupe una posición destacada en su lista y ofrece algún detalle que contextualiza la obra en el momento de su creación.

Estos libros genéricos que intentan reducir lo mejor de algo a un pequeño grupo de obras selectas suelen ser una especie de refrito de opiniones generales pero carentes de riesgos. Echevarría opta por una especie de camino de en medio que parece contentar a todos y que, en modo alguno, los responsables de la educación tendrán en consideración más allá de lo que sea únicamente canónico, no vaya a ser que encuentren mejor consuelo en obras que ya están casi en el olvido que en las que obligan a que lean unos alumnos que cada vez creen menos en nada y si es literatura y si se impone, menos.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS